Cuatro pasos, un mapa que montamos nosotros con los datos de su zona y un panel que maneja usted.
La postal es el soporte más vendido: se entrega al hacer el registro, cabe en el bolsillo y el huésped se la lleva a casa con el código impreso. El libro de bienvenida es la versión de hotel grande, con las páginas del destino impresas y el código en la solapa. La pantalla interactiva va en el hall y funciona sola: el huésped la consulta de pie y se lleva el mapa al móvil escaneando. Y el código impreso, sin más, es la opción de entrada: una pegatina en la mesilla, en el espejo o en la llave.
Detrás de los cuatro hay el mismo mapa y el mismo panel. Nosotros montamos la base del destino —los sitios, las fotos, los textos, las distancias desde su hotel— y usted se ocupa de lo suyo: publicar lo que pasa en el hotel y poner a la venta lo que quiera vender. Si algún día cambia de soporte, el mapa no se toca.
Miramos su recepción, cuántas habitaciones tiene y qué tipo de huésped recibe. De ahí sale si le conviene la postal, el libro, la pantalla o el código, o una combinación de dos.
Documentamos el destino desde su dirección: playas, restaurantes, miradores, rutas, comercios y servicios, con foto, texto y distancia. Es el trabajo que más tarda y el que no tiene que hacer usted.
Aplicamos su marca al soporte y al mapa, y le damos acceso al panel. Revisa, corrige lo que no encaje y aprueba. Nada se imprime hasta que da el visto bueno.
Le llega el material impreso y una sesión corta con quien vaya a llevar el panel en recepción. A partir de ahí publica usted, y nosotros nos quedamos para el mantenimiento y las dudas.
No, y es deliberado. Welcotel se abre en el navegador del móvil, igual que una página web. Pedirle a alguien que descargue una aplicación para tres días de estancia es pedirle demasiado: la mayoría no lo hace, y el producto se queda sin usar por una razón que no tiene nada que ver con lo que ofrece.
Nosotros. La base del mapa —los sitios, las fotos, los textos, los horarios— la montamos y la mantenemos, y va incluida en la licencia anual. Usted solo se ocupa de lo que pasa dentro de su hotel, que es lo único que nadie más puede saber.
Sí. Puede publicar sus propias actividades o las de los proveedores con los que ya trabaja, con precio y disponibilidad, y el huésped reserva desde el móvil. La comisión se queda donde usted decida: es su mapa y son sus acuerdos.
Nada, el mapa es el mismo. Muchos hoteles empiezan por el código impreso, ven cómo responde y al año siguiente pasan a la postal o al libro. La licencia no cambia; lo que se vuelve a presupuestar es solo el material.
Español e inglés en los planes Esencial y Profesional. Los cinco —español, inglés, francés, alemán e italiano— en Premium. Merece la pena si su clientela es alemana o francesa: leer el destino en su idioma cambia por completo cuánto se usa el mapa.
Montamos una vista del mapa centrada en su dirección para que vea exactamente lo que vería su huésped.